En medio del silencioso encanto colonial de Nirivilo, se encuentra su plaza principal, un espacio que late al ritmo de la historia, rodeada de casonas de adobe y junto a la imponente iglesia Nuestra Señora del Carmen, esta plaza fue testigo del paso del Camino Real y del Chile antiguo que aún respira entre sus árboles y adoquines.
Remodelada con respeto a su esencia patrimonial tras el terremoto de 2010, hoy es punto de encuentro para la comunidad, las ferias locales y los visitantes que buscan un viaje al pasado lleno de belleza y tranquilidad.
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