Parque Inglés, en la precordillera de Molina, es la puerta más amable al mundo de Radal Siete Tazas: un valle fresco donde el río Claro corre entre rocas pulidas, pasarelas de madera cruzan el bosque nativo y los senderos se abren paso bajo coigües y robles. Huele a agua fría y a madera húmeda; se camina sin apuro, se escucha el golpe de las cascadas y se miran los pozones como espejos verdes.
Es un lugar para pasar el día en calma: picnic a la sombra, fotos en los miradores y, para los más entusiastas, caminar hasta saltos y pozones cercanos. Parque Inglés guarda ese equilibrio perfecto entre aventura y descanso, el sitio donde la naturaleza de Molina se muestra cercana, limpia y memorable.
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