En el corazón de uno de los pueblos coloniales más antiguos del Maule, el Monumento al Nacimiento de Vichuquén conmemora la fundación oficial del pueblo en 1865, cuando se erigió como villa organizada en torno a la iglesia parroquial y la plaza. Sin embargo, su historia se extiende mucho más atrás, fue asentamiento mapuche y punto clave para los colonos españoles desde el siglo XVII.
Aquí se trazaron rutas que unían la costa con los valles interiores, impulsando haciendas, misiones religiosas y comercio local. Con el tiempo, Vichuquén se convirtió en un centro agrícola y ganadero, famoso por su arquitectura colonial de casas de adobe, corredores y techos de teja, que sobrevivieron incluso a terremotos históricos.
Este monumento, ubicado en una plazoleta dentro de su zona típica, honra a quienes forjaron su identidad y mantienen vivas sus fiestas costumbristas, sus leyendas y la hospitalidad de su gente. Visitarlo es volver a pisar el suelo donde nació Vichuquén y sentir que su historia sigue latiendo en cada calle.
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