La Plaza de Armas de Parral es el corazón cotidiano de la ciudad: un cuadrado de sombra y pasos tranquilos donde se cruzan escolares, familias y trabajadores. Entre árboles, bancas y el murmullo de la fuente, se arma el paisaje diario: el café al paso, la conversa breve y las compras en el comercio que la rodea.
Más que un lugar de paso, es escenario de ferias, actos cívicos y celebraciones locales. Desde aquí se recorre fácil el centro y se siente esa identidad parralina —tierra agrícola y ciudad natal de Pablo Neruda— que mezcla tradición y vida urbana en un mismo punto de encuentro.
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