El Embalse Diguá, en la precordillera del Maule, es un espejo de agua tranquilo rodeado de cerros y bosque, perfecto para un paseo sin apuro: picnic a la sombra, fotos desde la muralla y, cuando el nivel lo permite, remar en kayak o pescar con normativa vigente. Se llega por caminos interiores rurales, así que conviene ir con tiempo y revisar el estado de la ruta; el último tramo suele ser de ripio. Lleva abrigo incluso en verano y cuida el entorno: no dejes basura, evita el fuego y mantente alejado del aliviadero y las zonas operativas del embalse.
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