El Estadio La Granja es el corazón futbolero de Curicó: ahí late la ciudad cada fin de semana, cuando la hinchada albirroja se reúne con bombos, banderas y voces que empujan al equipo. Sus tribunas conocen de abrazos, de nervios en los minutos finales y de esas jornadas en que el fútbol hace comunidad y convierte a desconocidos en vecinos.
Más que un recinto deportivo, es un punto de encuentro familiar. Antes y después de cada partido se mezclan historias, puestos de comida, niños con la camiseta de Curicó Unido y ese aire de pertenencia que queda flotando cuando baja el sol. La Granja guarda la memoria y la identidad de la ciudad: un lugar donde Curicó se reconoce, se celebra y se sueña.
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