Visitar el Embalse Empedrado es descubrir cómo la historia y el progreso se unen para dar nueva vida al secano costero del Maule.
Este proyecto, impulsado hace pocos años por el MOP y la comunidad local, transformó terrenos que dependían solo de la lluvia en campos fértiles con riego asegurado. Gracias a esta obra, más de 100 pequeños agricultores pueden regar más de 250 hectáreas, cambiar cultivos y asegurar su producción, algo impensado décadas atrás.
Hoy, caminar por sus alrededores es contemplar la magnitud de una infraestructura clave para la seguridad hídrica y la agricultura familiar, rodeado de cerros, esteros y paisajes verdes el embalse es perfecto para paseos, fotografías y para entender cómo el agua sigue siendo el motor que sostiene la vida rural.
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