El Puente Lautaro es mucho más que un paso sobre el río Mataquito, es un símbolo de conexión para Curepto y Licantén, clave para la vida rural y el comercio agrícola del Maule. Con casi 280 metros de extensión, forma parte de la ruta K-60, principal acceso hacia la costa y testigo silencioso del paso de campesinos, camiones y turistas.
Tras el terremoto de 2010, el puente fue reparado y reforzado para seguir sosteniendo este lazo vital entre comunidades. Hoy, además de su valor práctico, es ideal para detenerse unos minutos y contemplar la vista panorámica del Mataquito y su ribera verde, perfecta para una foto o una pausa de camino a la costa.
Como tip local, si vas en auto, respeta la señalización, pues a veces hay trabajos de mantención, y si cruzas a pie, detente a escuchar el rumor del río, que para muchos vecinos de Curepto es parte de su identidad y memoria. Un punto de paso y de encuentro, donde el paisaje y la historia del Maule se cruzan sobre las aguas del Mataquito.
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